Esta madrugada

 

gotita

ESTA  MADRUGADA

Con el frío de las cinco de la mañana, aún pendiente la taza de café, mi mente no ha parado de trabajar, desde el día anterior, desde la semana anterior, desde el mes anterior. Me doy cuenta que ya es octubre, y recuerdo los vientos pasados, digo del pasado; aquellos que sin falta venían cada año a visitarnos, con solo anunciar su llegada ya el día se limpiaba y se volvía transparente.

aún no logro sentir esos vientos ligeros que elevan sueños en forma de piscuchas. Que elevan anhelos y esperanzas ¿acaso todo esto no es lo mismo? Me lo pregunto y no tengo ganas de buscar en el diccionario; más tarde lo haré. Aún está muy temprano para encerrarme en dictaduras academicistas; el día es largo y ya vendrá el encierro. A esta hora y en domingo debo aprovechar que mi alma y mente vaguen libremente y pensar lo que quiero pensar.

Pienso en las últimas conversaciones de la noche anterior, con distintas personas pero al fin de cuentas veo como todo se hilvana; si mi última frase de la noche fué “qué esperanzas”, al hablar de un deseo. Con otra persona tuve que pedir disculpas por creer que aún podía existir una amistad de hace muchos años, no me había percatado del paso del tiempo. Otra persona me habló del miedo a la soledad, y con alguien más hablamos de problemas económicos, y para colmo alguien más ni siquiera me contestó mi llamada, solamente con una persona fuimos lo que siempre hemos sido buscadoras de sueños, ver qué hacemos para mañana, riéndonos del ahora sin necesidad de olvidar el ayer.

Agarro una aguja e hilo invisible e hilvano esas cosas que mencioné, y me sale de producto una generación adulta enferma de apatía y aburrimiento (tampoco es lo mismo), con dolores de pobreza y sin muchas esperanzas de mañana.

Por eso a estas horas de la mañana tengo tantas preguntas y tan pocas respuestas, que aún no sé si son necesarias de responder: ¿Qué se hicieron aquellos vientos de octubre? ¿qué se hizo la alegría y los buenos recuerdos? ¿para dónde se fué la esperanza? ¿porqué el tiempo cala hondo en una amistad?

Y como le dije a un amigo ¿por qué no se nos quita esa mala costumbre de ser pobres? Y ¿ por qué en vez de estar durmiendo estoy aquí preguntándome y aguantando el frío de la madrugada?

Ena.

 

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